La Iglesia Católica celebra con alegría la canonización de Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati, dos jóvenes que hoy nos acompañan desde los altares como intercesores y modelos de santidad. Su vida nos recuerda que la santidad no es un ideal lejano, sino un camino posible para todos, especialmente para adolescentes y jóvenes.

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¿Quiénes son Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati?

Carlo Acutis, conocido como el “influencer de la Eucaristía”, fue un adolescente italiano que dedicó su vida a Jesús presente en el Santísimo Sacramento y utilizó la tecnología para evangelizar.

Pier Giorgio Frassati, por su parte, fue un joven laico italiano del siglo XX que destacó por su alegría, su amor a la montaña, su compromiso con los pobres y su intensa vida de oración.

Ambos representan un rostro joven de la Iglesia, testigos de que se puede ser santo viviendo con pasión la fe en la vida cotidiana.

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7 maneras en que los jóvenes pueden crecer en santidad con la intercesión de Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati

La Pastoral Juvenil de la Diócesis de Azcapotzalco invita a seguir el ejemplo de estos nuevos santos y crecer en santidad en los siguientes aspectos:

  1. Amor a la Eucaristía: recibir la comunión con reverencia y devoción.

  2. Devoción a la Virgen María: rezar con fe el Santo Rosario.

  3. Alegría de vivir la juventud: ser luz del mundo y sal de la tierra.

  4. Servicio a los más pobres y necesitados: poner el corazón en ayudar a los demás.

  5. Entusiasmo por evangelizar: anunciar a Cristo en todo momento, incluso a través de los medios digitales.

  6. Vida en familia: ser instrumentos de amor, unidad, paz y alegría en el hogar.

  7. Testimonio cristiano: ser fermento en la sociedad con el ejemplo de amor y servicio.

Un llamado a la autenticidad y la fe

Por la intercesión de San Carlo Acutis y San Pier Giorgio Frassati, pedimos a Dios que cada joven crezca en santidad, viva con alegría el Evangelio y se convierta en testigo auténtico del amor de Cristo.

Hoy más que nunca, el mundo necesita jóvenes santos, alegres y valientes, que vivan con coherencia su fe y construyan una sociedad más justa, fraterna y llena de esperanza.

Con información de: Padre Cheché