Periodo mesoamericano

Según datos arqueológicos, el territorio comprendido de lo que hoy es la Alcaldía de Azcapotzalco, fue habitado desde el periodo preclásico (2500 a. C al 200 d. C.). El primer pueblo en establecerse fue el tepaneca, guiado por el tlatoani Matlacóatl.

Durante el gobierno de Tezozómoc (1342-1426), los tepanecas lograron que los mexicas tenochcas y tlatelolcas salieran del territorio, haciéndolos huir hacia Meztitlán. A comienzos del siglo XV, el poderío tepaneca era de tal magnitud, que lograron controlar la totalidad del Valle de México y lugares colindantes.

Tras la muerte de Tezozómoc, su hijo Maxtla ocupó el trono. Sin embargo, una revuelta organizada por los texcocanos junto a los mexicas de Tenochtitlán y Tlateloco, y liderados por Nezahualcóyotl, lograron acorralar a Maxtla y derrotarlo. Fue así como los mexicas y texcocanos (llamados la primera Triple Alianza) obtuvieron el triunfo y el señorío de Azcapotzalco, arrebatándolo a los tepanecas.

 

Periodo novohispano

Entre marzo y abril de 1521, Azcapotzalco y las poblaciones cercanas fueron tomadas por los conquistadores y sus aliados indígenas al mando de Pedro de Alvarado.

Posteriormente de la caída de México-Tenochtitlán, Azcapotzalco fue organizada como una República Indiana; es decir, que contaba con un solo Gobernador Indígena, pero con dos cabildos. Hernán Cortés deja como encomendero a Juan de Montejo.

Los primeros dominicos que se establecieron en Azcapotzalco llegaron en 1529. Su llegada no sólo fue crucial para las campañas de evangelización de la zona, sino para la construcción de templos, los cuales empezarían a levantarse en 1540.

Fray Lorenzo de la Asunción inició la obra de una parroquia y convento en el centro de Azcapotzalco, nombrados en honor a los santos Felipe y Santiago, y que se presume, fueron culminados en 1565. La parroquia sufrió cambios en su forma en los siglos XVII y XVIII debido, en gran medida, al terremoto ocurrido en el año de 1653. Otros templos importantes construidos en la época fueron el de San Simón y San Judas Tadeo, en el año de 1579.
El 4 de febrero de 1561, los indígenas gobernantes de Azcapotzalco piden al rey Felipe II, por medio de una carta, que se le diera a su población el título de ciudad, para obtener así varios privilegios, entre ellos, la creación de un colegio real y la restitución de tributos.

Hacia el siglo XVIII se organizan censos que revelan un total de 3 mil habitantes, divididos en 593 familias, y con un total de 27 barrios mexicas y tepanecas; las 3 haciendas Clavería, El Rosario y San Antonio, más los ranchos de Amealco, San Rafael, San Marcos, Pantaco, San Isidro y Azpeitia.

 

Periodo de Independencia

Azcapotzalco funcionó como un territorio clave para el resguardo de las guarniciones del Ejército de Independencia.
La Parroquia de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago fue protagonista en un enfrentamiento entre realistas y el Ejército Trigarante, batalla que se efectuó el 20 y 21 de agosto de 1821, resultando triunfadores los realistas.
Sin embargo, el 4 de septiembre, por la noche, Azcapotzalco fue tomado por las tropas trigarantes a cargo del general Agustín de Iturbide, logrando así conquistar la Ciudad de México y culminar por fin la Independencia.
En 1824, Azcapotzalco es nombrado municipio e incorporado al territorio del Distrito Federal. Para este año, ya ocupaba cerca de 5 mil habitantes.

 

Periodo México Independiente

En la Villa de Azcapotzalco comienzan a crearse las vías férreas para trenes, con el objetivo de unir la Ciudad de México con Tlalnepantla.

En 1887 comienza la construcción de un nuevo palacio municipal para el control y manejo de los 24 barrios existentes, que contaban con cerca de 7 mil 500 habitantes.

El 16 de diciembre de 1898 se crea la Prefectura Política de Azcapotzalco.

 

Siglo XX

Al iniciar el nuevo siglo, comienzan las obras del mercado de Azcapotzalco, y en 1903 se inaugura el Ferrocarril México-Laredo, cuyas estaciones se encontraban situadas en Santiago Ahuizotla, San Miguel Amantla y Santa Lucía Tomatla.

En 1921 se realiza el primer reparto agrario en Azcapotzalco, reconociendo a barrios y pueblos originarios como núcleos de población ejidal con dotación.

Por orden del presidente Álvaro Obregón, parte de las instalaciones del templo de San Felipe y Santiago pasan a manos del gobierno para crearse la Escuela Belisario Domínguez.

Durante la Guerra Cristera, Azcapotzalco se convierte en un punto fuerte de grupos católicos y cristeros, donde se fundó un centro local de la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa (LNDFLR), que recibe apoyo de los habitantes del territorio, responsables del mantenimiento de los templos cerrados por leyes federales.
En 1929 se forma la Zona Industrial de Vallejo, destinada a la construcción de fábricas, talleres y oficinas, lo cual incrementó la inmigración a la zona.

Para 1930, Azcapotzalco ya cuenta con 40 mil habitantes. Para 1932, el templo de San Felipe y Santiago es declarado monumento colonial.
En 1960, las estadísticas demuestran que Azcapotzalco es la región agrícola más desarrollada del Distrito Federal.
En 1984, comienzan a realizarse las primeras obras de la Línea 6 del Metro, en lo que se convertirá, posteriormente, en la Estación Azcapotzalco.
Para 1988, se inaugura la Casa de Cultura de Azcapotzalco, en el edificio antiguo de la presidencia municipal.

 

Actualidad

Azcapotzalco es una de las 16 Alcaldías que forman parte de la Ciudad de México. Actualmente cuenta con cerca de 414 mil 711 habitantes, organizados en 114, 084 familias. Aproximadamente, el 84% de la población profesa la religión católica.

El 7 de noviembre de 2019, por Gracia de Dios y benevolencia del Santo Padre Francisco, y por medio del Nuncio Apostólico Franco Coppola, se erigió la Diócesis de Azcapotzalco, siendo sede la recién nombrada Catedral de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago, presidida por su primer Obispo, Monseñor Adolfo Miguel Castaño Fonseca.