Cuando pensamos en el «papamóvil», lo último que nos viene a la mente es velocidad. Pero el Papa Francisco rompió todos los esquemas cuando recibió como regalo un impresionante Lamborghini Huracán blanco con detalles dorados. ¿Un Lambo en el Vaticano? Sí, y esta es la historia detrás del papamóvil más rápido de la historia.

Papamovil Lamborghini Huracán firmado por el Papa Francisco.

Papamovil Lamborghini Huracán firmado por el Papa Francisco.

¿Cómo llegó un papamovil Lamborghini al Vaticano?

En noviembre de 2017, la prestigiosa marca italiana Lamborghini obsequió al Papa Francisco un Huracán RWD personalizado con los colores del Vaticano: blanco y detalles dorados. Este gesto fue parte de una estrategia solidaria, y como era de esperarse, el Papa no se quedó con el auto… aunque habría sido épico verlo llegar así al Ángelus. 😎

Un superdeportivo convertido en ayuda

Francisco decidió subastar el Lamborghini y destinar lo recaudado a causas humanitarias. La subasta se realizó en mayo de 2018 en la casa Sotheby’s, y alcanzó la impresionante cifra de 860,000 euros (alrededor de un millón de dólares).

El dinero fue utilizado para:

  • Reconstrucción de viviendas, iglesias y edificios públicos en la llanura de Nínive, Irak.

  • Apoyo a mujeres víctimas de trata.

  • Asistencia a personas en situación de vulnerabilidad en África y otras regiones.

¿Por qué este papamóvil Lambo fue tan especial?

  • Fue un modelo único, diseñado exclusivamente para el Papa.

  • Tenía los colores del Vaticano: blanco con rayas doradas.

  • Llevaba la firma del Papa Francisco en el cofre.

  • Nunca se utilizó como vehículo personal: su misión fue transformar vidas.

Un mensaje que acelera el corazón joven

Este regalo extravagante se convirtió en una poderosa acción de amor. Francisco, con su estilo directo y humilde, nos enseña que las cosas más valiosas no son las que posees, sino lo que haces con ellas. Un Lamborghini puede parecer un símbolo de lujo, pero en las manos adecuadas puede ser una herramienta para servir a los demás y construir esperanza.

Así que, joven: no tengas miedo de soñar en grande… pero que tus sueños corran en la dirección correcta.

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