La Diócesis de Azcapotzalco concluye su Asamblea Diocesana 2026 con una evaluación del Plan Pastoral, reconociendo logros y desafíos, y renovando su compromiso como Iglesia sinodal y misionera.
Con el favor de Dios, la Diócesis de Azcapotzalco ha concluido su Asamblea Diocesana, marcando el inicio del año pastoral 2026 y un momento clave de discernimiento comunitario. Durante este encuentro, se revisaron los frutos de la evaluación del Plan Diocesano de Pastoral, que ha guiado el caminar de la Iglesia local durante los primeros tres años de su implementación.
Logros y desafíos en el caminar diocesano
A la luz de esta evaluación, se reconocieron avances significativos y logros pastorales, alcanzados a pesar de las dificultades propias del camino eclesial. Al mismo tiempo, se asumieron con humildad las deficiencias y metas no cumplidas, no como motivo de desaliento, sino como una oportunidad para fortalecer la fe y renovar la confianza en Jesucristo, el Buen Pastor, quien conduce a su Iglesia.
Renovar la fe y la escucha del Espíritu Santo
Lejos de debilitar el ánimo, este ejercicio de discernimiento ha impulsado a la comunidad diocesana a renovar su compromiso de escucha y respuesta a lo que el Señor va pidiendo a través del Espíritu Santo. La Asamblea se vivió como una experiencia profundamente enriquecedora, que evidenció tanto el camino recorrido como el mucho que aún queda por andar.
Una Iglesia sinodal, peregrina de esperanza
En continuidad con el espíritu del Jubileo, la Diócesis reafirma su identidad como Iglesia sinodal, conformada por peregrinos de esperanza, llamados a ser discípulos, misioneros y testigos vivos de Cristo en medio del mundo. La comunión, la oración constante y la unidad fraterna fueron subrayadas como pilares indispensables para responder fielmente a la misión encomendada.
Inicio de la segunda etapa del Plan Diocesano de Pastoral
Con la mirada puesta en el futuro, se anunció el inicio de la segunda etapa del Plan Diocesano de Pastoral, que abarcará tres años a partir de 2026. Esta nueva fase convoca a todos los fieles a renovar su compromiso bautismal, a anunciar la Palabra de Dios, a testimoniarla con la vida y a vivir con fidelidad la vocación específica que cada uno ha recibido.
Una Iglesia que camina unida en oración
La Asamblea concluyó con una invitación a permanecer unidos en oración y comunión, confiando en que el Espíritu Santo seguirá iluminando y guiando a la Iglesia diocesana. Bajo la bendición de Dios, la comunidad renueva su deseo y convicción de responder con fidelidad a la voluntad divina, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.